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Del 27 al 30 de mayo.

Los Mayores de Munera disfrutarán de una intensa agenda llena de actividades, cursos, talleres y excursión en la Semana del Mayor organizada por el Ayuntamiento de Munera.

Las actividades de la Semana del Mayor se desarrollarán desde el 27 al 30 de mayo. Este año el programa es muy variado, talleres, charlas, concursos...completan el programa desarrollado por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Munera en colaboración con la Asociación de Jubilados y Pensionistas “Ntra. Sra. De la Fuente”.

A continuación el Programa Completo de actividades en el archivo adjunto:


Abierto el plazo de Matrícula para el curso que viene.
Más información en los teléfonos de la imagen y en: https://www.munera.es/pueblo/cultura/412-aula-de-adultos

Sábado 1 y domingo 2 de Junio, en el Paraje de los Casares, junto a la Ermita

La impronta de Cervantes en Munera está unida a los capítulos donde se narran Las Bodas de Camacho. Por este motivo, celebramos estas jornadas donde damos a conocer el Centro de Interpretación al aire libre de Las Bodas de Camacho, junto con la artesanía, gastronomía y folklore local.

Munera está estrechamente unida a Las Bodas de Camacho: Don Quijote y Sancho Panza son testigos de una boda peculiar que seguimos festejando hoy en día con música en directo, teatro, juegos tradicionales y baile.

También contaremos con una Muestra de Artesanía donde admirar las técnicas más diversas: bolillos, esparto, tallado de piedra, telar, madera, croché ; sin olvidarnos de la gastronomía manchega que podremos degustar en las paradas de las asociaciones locales y en la taberna. Un día para divertirnos y presumir de nuestras raíces manchegas y cervantinas.

Ver programación pinchando aquí

Munera está estrechamente unida a Las Bodas de Camacho: Don Quijote y Sancho Panza son testigos de una boda peculiar que seguimos festejando hoy en día con música en directo, teatro, juegos tradicionales y baile.
También contaremos con una Muestra de Artesanía donde admirar las técnicas más diversas: bolillos, esparto, tallado de piedra, telar, madera, croché ; sin olvidarnos de la gastronomía manchega que podremos degustar en las paradas de las asociaciones locales y en la taberna. Un día para divertirnos y presumir de nuestras raíces manchegas y cervantinas.

La impronta de Cervantes y El Quijote en Munera está estrechamente unida a los capítulos XIX, XX y XXI de la segunda parte de su universal obra: los capítulos del pastor enamorado más conocidos como Las Bodas de Camacho. Hoy en día un centro de interpretación al aire libre y un mural representativo recuerdan en el paraje de los Casares, el lugar donde la tradición oral sitúa el desenlace de estos desposorios.  No solo la tradición oral sitúa Las Bodas de Camacho en Munera. En el mapa que Carlos III encargo, en 1780,  para establecer el camino recorrido por Don Quijote y su escudero queda marcada Munera como el escenario de esta aventura.  Estudios más recientes, demuestran la convivencia del munereño Fray Antonio de Munera y Cabrera y Cervantes durante su cautiverio en Argel. Según el acta de redención del munereño Fray Antonio, queda confirmado que ambos fueron capturados por el corsario Mamí Arnaute y que fueron rescatados en la misma expedición según se atestigua en el Libro de Redención de presos de Argel custodiado en el Archivo Histórico Nacional.  Tradición, historia y cultura son sinónimos de la huella que ha dejado en Munera este capítulo de Cervantes.

Mapa de Carlos III que evidencia que Munera fue el lugar en el que se desarrollan los Capítulos relativos a las Bodas de Camacho de El Quijote

Carlos III como buen rey Ilustrado, fue un apasionado del libro más destacado de Cervantes. Tal fue su afán que encargó investigar los viajes de el Quijote por las tierras castellanas.

Los encargados de realizar ese trabajo fueron Tomás López, geógrafo oficial de Carlos III y que alcanzaría la fama y el reconocimiento al completar el Atlas Geográfico de España, y el capitán de ingenieros José Hermosilla (autor de los célebres proyectos para el Convento de Trinitarios, Hospital General y Paseo del Prado, de Madrid.)

En él aparece Munera cómo el lugar en el que se desarrollan los Capítulos relativos a las Bodas de Camacho.

El mapa, probablemente el primero en establecer las rutas del D. Quijote, se realizó aproximadamente en el año 1765, sólo 149 años después de la muerte de Cervantes y además fue dibujado por dos personas de reconocido prestigio y de procedencia distinta a los lugares que se detallan en la ruta (con lo cual pudieron ser imparciales)

Sin duda ellos tuvieron datos más frescos acerca de los caminos reales, itinerarios y rutas más frecuentes en aquella época, ya que muchos de ellos todavía estaban en uso, como de las ventas y batanes o el emplazamiento de los arroyos o lagunas que se mencionan en la Novela. También tuvieron ocasión de conocer de fuentes primarias las historias y personajes en los que se inspiró Cervantes al realizar su obra " in situ" por nuestras tierras.

El Mapa fue adoptado por la Real Academia Española desde 1780 y en la actualidad, la Biblioteca Nacional de España prepara una edición del mismo.

Programación de actividades de las Jornadas:

Sábado 1 y domingo 2 de junio. En el Paraje de los Casares, junto a la Ermita

Ver programación pinchando aquí

Munera está estrechamente unida a Las Bodas de Camacho: Don Quijote y Sancho Panza son testigos de una boda peculiar que seguimos festejando hoy en día con música en directo, teatro, juegos tradicionales y baile.
También contaremos con una Muestra de Artesanía donde admirar las técnicas más diversas: bolillos, esparto, tallado de piedra, telar, madera, croché ; sin olvidarnos de la gastronomía manchega que podremos degustar en las paradas de las asociaciones locales y en la taberna. Un día para divertirnos y presumir de nuestras raíces manchegas y cervantinas.

La impronta de Cervantes y El Quijote en Munera está estrechamente unida a los capítulos XIX, XX y XXI de la segunda parte de su universal obra: los capítulos del pastor enamorado más conocidos como Las Bodas de Camacho. Hoy en día un centro de interpretación al aire libre y un mural representativo recuerdan en el paraje de los Casares, el lugar donde la tradición oral sitúa el desenlace de estos desposorios.  No solo la tradición oral sitúa Las Bodas de Camacho en Munera. En el mapa que Carlos III encargo, en 1780,  para establecer el camino recorrido por Don Quijote y su escudero queda marcada Munera como el escenario de esta aventura.  Estudios más recientes, demuestran la convivencia del munereño Fray Antonio de Munera y Cabrera y Cervantes durante su cautiverio en Argel. Según el acta de redención del munereño Fray Antonio, queda confirmado que ambos fueron capturados por el corsario Mamí Arnaute y que fueron rescatados en la misma expedición según se atestigua en el Libro de Redención de presos de Argel custodiado en el Archivo Histórico Nacional.  Tradición, historia y cultura son sinónimos de la huella que ha dejado en Munera este capítulo de Cervantes.

Mapa de Carlos III que evidencia que Munera fue el lugar en el que se desarrollan los Capítulos relativos a las Bodas de Camacho de El Quijote

Carlos III como buen rey Ilustrado, fue un apasionado del libro más destacado de Cervantes. Tal fue su afán que encargó investigar los viajes de el Quijote por las tierras castellanas.

Los encargados de realizar ese trabajo fueron Tomás López, geógrafo oficial de Carlos III y que alcanzaría la fama y el reconocimiento al completar el Atlas Geográfico de España, y el capitán de ingenieros José Hermosilla (autor de los célebres proyectos para el Convento de Trinitarios, Hospital General y Paseo del Prado, de Madrid.)

En él aparece Munera cómo el lugar en el que se desarrollan los Capítulos relativos a las Bodas de Camacho.

El mapa, probablemente el primero en establecer las rutas del D. Quijote, se realizó aproximadamente en el año 1765, sólo 149 años después de la muerte de Cervantes y además fue dibujado por dos personas de reconocido prestigio y de procedencia distinta a los lugares que se detallan en la ruta (con lo cual pudieron ser imparciales)

Sin duda ellos tuvieron datos más frescos acerca de los caminos reales, itinerarios y rutas más frecuentes en aquella época, ya que muchos de ellos todavía estaban en uso, como de las ventas y batanes o el emplazamiento de los arroyos o lagunas que se mencionan en la Novela. También tuvieron ocasión de conocer de fuentes primarias las historias y personajes en los que se inspiró Cervantes al realizar su obra " in situ" por nuestras tierras.

El Mapa fue adoptado por la Real Academia Española desde 1780 y en la actualidad, la Biblioteca Nacional de España prepara una edición del mismo.

Programación de actividades de las Jornadas: